martes, 16 de abril de 2013

domingo, 24 de marzo de 2013

Tú eres eso

Tú eres tus manías y tus bolis de colores, tú eres ese trozo de folio pintarrajeado, ese cuadro abstracto de tu amor al orden.
Tú eres esa cara que pones cuando bajas del bus después de muchos días sin vernos, cuando la sonrisa te inunda y me miras directamente a los ojos.
Tú eres tus manos cuando tocas la guitarras, tus dedos largos que crean magia.
Tú eres 192 lunares surcando el mapa de tu cuerpo, y mis yemas perdiéndose en las constelaciones que nacen al unirlos.
Tú eres la rabia que solo se desborda al volante, la evitación del grito y la guerra. Tú eres la calma y la paciencia, la tregua de mis batallas.
Tú eres cientos de canciones, eres el hueco que encaja en mis recovecos, el verdugo que asesina a mi desvelo.
Tú eres tus bailes inventados, tu ingenio y tus idiomas imaginarios.
Tú eres tus lágrimas sin vergüenza, tu mirada de niño y tu voz de hombre.
Tú eres tus vaqueros desgastados y tu púa de papel guardada en una sudadera vieja. Eres tus recuerdos y tus dos habitaciones forradas de recortes de tus días.
Tú eres el silencio cuando exploto y la voz que se alza cuando hay que luchar.
Tú eres la distancia que papilta en mi lecho, el reencuentro que anhelan mis brazos.
Tú eres el domador de mis tormentas, el que se deshizo de mi inútil adicción a los abrazos de desconocidos.
Tú eres la toalla que empapa el océano de mis manos.
Tú eres cobijo y sudor, eres un suave ardor.
Tú eres un beso rojo.
Eres tu olor, tu color, tu sabor.
Tú eres, sin proponértelo, el dueño de muchas carcajadas.
Tú eres, sin serlo todo, lo más contrario a nada.


miércoles, 23 de enero de 2013

Oda al poeta de la capa roja


Paseabas por las calles siempre con tu traje y tu elegancia recién planchadas. La barba perfectamente recortada y tu porte erguido y firme. Tus ojos hundidos (como los de mamá) y tu estilosa delgadez. Yo me quiero quedar con esa imagen, la que tengo guardada entre algodones en un rinconcito de la memoria. Me quiero olvidar de el olor frío y artificial del hospital, de ese cuerpo que no era el tuyo. Por suerte, no hubo ni consciencia ni espejos en los que mirarte así.

Me siento orgullosa del abuelo atípico que eras. Sé que no te gustaban mis ropas desastradas y raídas. No heredé de tí la coquetería, aunque quizá sí la pasión por la escritura. La prima (más que prima, tu sexta hija) me dijo que te contó lo del premio literario cuando dormías, cómo me hubiera gustado poder ver tu reacción, y que te sintieras orgulloso de mí.

Nos habéis dejado los pilares más fuertes donde apoyarnos: la familia más resiliente y unida que pueda llegar a existir. Ellas.

Gracias, porque vuestros errores y vuestros muchos aciertos son los que han creado este entramado de vínculos irrompibles.

Podéis estar satisfechos. Todo ha merecido la pena.

Hace un mes que te fuiste, y hay un trozo de tí en un puñado de corazones.
Hoy laten todos al unísono, sentando las bases de un ritmo a partir del cual puedas escribir un nuevo poema.


jueves, 10 de enero de 2013

Everybody hurts

Incluso tú.

Hasta tú, la mujer más fuerte, altruista y autosuficiente que conozco.
Tú que a nadie recurres y a todos socorres.
Tú que nunca pides auxilio, y lo dejas todo cuando alguien te necesita.
Tú que eres mi superheroína, la persona a la que aspiro parecerme y hacer sentir orgullosa.
Tú que eres a quien más admiro en el mundo.
Tú, que nunca piensas en tí. Que de cada tropezón sacas un aprendizaje, que puedes encontrar lo positivo aunque esté muy muy escondido en marañas de oscuridad.
Tú que no le cuentas a nadie los problemas que habitan en tu cabeza para no preocuparnos, para no salpicarnos y protegernos.
Tú que haces del desvivirse por los demás algo natural, un arte innato que genera bienestar a tu alrededor.
Tú que eres la pieza clave y fundamental en tantas vidas entrelazadas, tú que (casi) nunca te equivocas.
Tú que no dices lo que quiero oír, sino lo que necesito escuchar. Aunque duela, utilizas las palabras que me hacen más fuerte, no las que me aíslan de las complicaciones de la realidad.
Tu, que como dice tu Jack Nicolson en Mejor Imposible: haces que quiera ser mejor persona.

Siempre me repites que nadie es imprescindible.
En esto he de quitarte la razón. Tú lo eres.

Para mí y para todos los que somos afortunados destinatarios de tus cuidados y tus consejos.

Me aguanté las lágrimas cuando me contaste lo que sucedía, porque no quería que te sintieras culpable, porque quería ser fuerte para tí como tú siempre lo has sido para mí. No volveré a ser la última en enterarme, no volveré a estar ciega.

Ahora quiero recordarte la frase que tú me regalaste cuando me hizo falta.
También esto pasará..


Pero incluso tú a veces tienes que reventar.
En ocasiones hay que dejarse desbordar, y que los ojos se conviertan en tsunamís a través de los cuales el dolor salga como un salvaje torrente que preceda a la calma del vacío, del alivio de no guardar nada tintado de rabia y de pena adentro.


Incluso tú.
Hasta tú,  incluso tú tienes que llorar.



Y siempre habrá hombros en los que apoyarse.
Aquí tienes el mío.

Everybody cries and everybody hurts... sometimes. 
So hold on, you are not alone. 


sábado, 15 de diciembre de 2012

No me cabe más ilusión en el cuerpo

Es increíble.
Es increíble porque me cuesta creerlo.

Pocas cosas como la noticia de hoy me han llenado tanto el cuerpo de alegría de arriba a abajo. Desde la sonrisa a la punta del dedo gordo del pie.

Esto, esto que he hecho desde siempre, esto que tanto me llena.
Esto que es tan a menudo mi vía de escape, mi desahogo.
Desde esos diarios que tenía siendo adolescente, las felicitaciones de cumpleaños, las dedicatorias en agendas, los escritos en las clases de ética, las decenas de historias empezadas sin final, las cartas, las declaraciones de rabia, amor y desamor, los cuentos regalados, hasta las entradas de este blog.
Dibujar con palabras lo que siento.
Narrar, describir e inventar.
Escribir.

Hoy, alguien ha querido darme un pequeño premio por hacer esto que tanto necesito.
No puedo sentirme más agradecida.

Para mí el regalo es pensar que quizá a alguien, en algún lugar del mundo, puedan mis palabras removerle por dentro, como a mí, tantas veces, las palabras de otro se me han agarrado fuerte en las entrañas.

Para mí el regalo es poder compartir lo que mis dedos quieren contar.

Me siento arrebatadoramente llena de ganas e ilusión para continuar mirando cara a cara al folio en blanco, y salpicarlo con frases que retumben en las miradas.

Gracias a todos los que alguna vez pusieron sus ojos en mis letras y me animaron a no abandonar esto.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Amanece


Me has sacudido el corazón con dos simples frases, donde quiera que estés, me has removido por dentro y de un golpetazo me has hecho viajar en el tiempo, a ese momento en el que los días azules nos cruzaron y amanecimos mientras el sol arañaba.

Hay vínculos que duran solo una noche, unas palabras, y después se desvanecen.
Pero sí, me acuerdo y, por si no, tú, hace ya muchos veranos, lo dejaste escrito.
Y la suerte ha querido que yo no lo leyese hasta ahora, cuando ya no estás, cuando ya nunca volverás.

Me lo tomaré como un mensaje lanzado, desde otra dimensión, desde donquiera que estés volando..

http://cazadordemomentos.blogspot.com.es/2008/07/amanece.html



Sshh..

Sácame del bullicio de mi mollera con la algarabía del gentío. 
Ahora me apetece sumergirme en la carcajada más superficial, y quitarle importancia a las grandes catástrofes. 
Aunque mañana me arrepienta de mi desbocado desinterés, hoy me dejo embaucar por las nimiedades y las migajas esparcidas en la mesa. Ya me ocuparé de desmenuzar  los trozos podridos de pan otro día. 
Ignoro a los insidiosos por qués y a su agujereante zumbido. 
Observa como observo, como hago de la nada y de la risa mi alfombra mágica con la que volar a otras dimensiones. Un viaje cósmico en una décima de segundo. 
Permíteme permitirme este paréntesis, este lapso de quince o veinte minutos, en el que no soy yo+mis circunstancias, si no un simple y mundano yo, que responde a los estímulos pero sin analizarlos ni en forma ni en contenido. 
El idioma que se practica en estas nuevas fronteras es silenciosamente onomatopéyico. 
¡Ja! 

Que me sabe a libertad callarme entre tanto ruido..

domingo, 28 de octubre de 2012

Todo arde si le aplicas la chispa adecuada


>>Luego, agregó:
-Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás para decirme adíós y te regalaré un secreto. 
El principito se fue a ver nuevamente a las rosas: 
-No sois en absoluto parecidas a mi rosa: no sois nada aún-les dijo-. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. No era má que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron bien molestas. 
-Sois bellas, pero estáis vacías-les dijo todavía-. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que ella es la rosa a quien he regado. Puesto que ella es la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que ella es la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que ella es la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que ella es la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Puesto que ella es mi rosa. 
Y volvió hacia el zorro: 
-Adiós-dijo.
-Adiós-dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos-repitió el principito a fin de acordarse.
-El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
-El tiempo que perdí por mi rosa...-dijo el principito, a fin de acordarse.
-Los hombre han olvidado esta verdad-dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
-Soy responsable de mi rosa...-repitió el principito, a fin de acordarse.<<

Antoine de Saint-Exupéry

"El principito"

sábado, 20 de octubre de 2012

Aunque tú, ni nadie, lo sepa

Nadie
nunca
sabrá.

La tormenta que hay detrás de mis ojos.
Mis esfuerzos, mi disfraz.
Las risas empujadas, la humedad en aseos con pestillo echado.
La batalle que arde.

Lo que me cuesta que nadie,
nunca,
sepa.

La muchacha salvaje..
..no murió.

Solo estaba escondida, esperando este momento.
Las dudas germinando, el huracán arrasando.

Si tu magia ya no me hace efecto.. ¿cómo voy a continuar? 
Si me sueltas entre tanto viento.. ¿cómo voy a continuar?

Y todo lo que consigo, es que nadie entienda que..
..a la sombra de una mentira, moriré. 

domingo, 7 de octubre de 2012

Ese azul no va a volver

Me acuerdo.
Y ahora más que nunca.

Qué injusto es esto. Qué rabia, qué impotencia.

Recuerdo el verano en que nuestros días se entrelazaron.
Las películas que me enseñaste. Días Azules.
Los mensajes al móvil. Me escribiste que habías visto un gatico que te recordó a mí, por los ojos grandes, azules.

Los dos vagábamos ese verano. Estábamos perdidos y buscábamos refugio. No habíamos olvidado, y añorábamos cómo era dormir abrazado a otra persona.
Dormir, sencillamente.
Me acuerdo de esa noche. Yo llevaba el vestido morado.
Fue dulcemente extraño. Incómodo pero cálido.

Después tú seguiste tu camino, y yo el mío.

Pero me acuerdo de esos días azules de verano, en los que nuestras palabras se enredaron.

Y ahora.. Qué rabia.
Qué inmensa y desbordante pena.

¿Dónde están los días y ese azul?
Di un lugar donde estés tú..
El azar nos va empujando hasta el final...