miércoles, 4 de enero de 2012

2011

Jazmín.
Conciertos y festivales: dos fugitivas en un camerino, lluvia empapando las canciones. Abrazar al autor de la mitad de la banda sonora de mis emociones. Yann Tiersen, Vetusta Morla, Gritando en Silencio, Boikot, Iratxo...
Madrugadas nublosas, acostarme en la cama con la ropa puesta y el maquillaje emborronado.
Crear un nuevo hogar en la fortaleza de mi independencia, sentirme en familia fuera de casa. Risas esturreadas por el suelo, cachimbas, charlas con desconocidos, martes y miércoles, banquetes, disfraces, una charca llena de ranas en el salón. Juntas somos mejores.
Saberme autosuficiente, y a la vez, necesitar.
Muchas, muchas despedidas, y otros tantos cálidos reencuentros.
Recuperar un pack indivisible en su estado más puro y genuino: noches intrépidas, chipirones, chupitos, confesiones y fotos desenfocadas.
Arriesgar, coger un autobús bajo un gorro azul, arriesgarlo todo y ganar.
Emplear la sabiduría de mis fracasos para ayudar a recomponer los pedazos de un alma que, en realidad, nunca había cambiado.
Pedir ayuda y recibir abrazos húmedos, los de siempre, siempre ahí: carcajadas, complicidad, canciones, charlas, despojjos, tontunas y más tontunas.
Perdonarme.
Olvidar lo que creí tatuado. Olvidar de veras, desengancharme. Destierro.
Ver la muerte de cerca. Valorar más que nunca a mi familia: fuertes e indestructibles.
Añorar las teclas negras y blancas de mi hermano. Tiendas de campaña y mosquitos, volver a ser una niña.
Mi ADN esparcido por el mundo, aprender a cocinar, revolución.
Formatear mi corazón, y empezar a escribir de nuevo en él: volver a enamorarme.
Saltar a la comba, sorpresas, poss-its, una copa encima de una papelera.
Ver amanecer, zambullirme en el agua helada del río, baños nocturnos en la playa.
Seguridad, calma, un caos domesticado, ilusión, pasión, la pieza que encaja en mi hueco.
Io e te.
Una libreta verde para escribir nuestra historia, y un blog para no perderme.
Primates, gatetes, monas chitas, chipirones, pititas, bocasecamanes, cholulas y dumbledores.
Más jazmín.

Ver una estrella fugaz y no pedirle ningún deseo.

Este ha sido mi 2011.
Gracias a todos y cada uno de los que habéis estado en él.
Un trozo de este entresijo de recuerdos os pertenece.

2 comentarios:

  1. Mmmm... mi ADN esparcido por el mundo. Bonita metáfora.

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  2. jaja solo apta para mentes de nivel 80 xD

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